Porque todos fuimos niños alguna vez
Contrarreloj de punta a punta por la isla de Margarita. Corres solo, pero en pista va el fantasma de quien tiene el récord.
Los tiempos se publican con tu alias y sucursal, visibles para todos los que jueguen. No pide nombre, edad ni foto.
Trazados inspirados en las rutas reales, estilizados para que se puedan correr. No son mapas viales.
Cada sabor maneja distinto. El récord no distingue: gana el tiempo, no el kart.
¿Te dio antojo de verdad? Pide tu helado y te lo llevamos.